Microcemento en Calafell
Una superficie continua, sin una sola junta, aplicada directamente sobre lo que ya tienes. Sin escombro, sin levantar el azulejo y con apenas tres milímetros de espesor. Es la reforma con más impacto visual y menos destrucción.
Reformar sin picar: la ventaja real del microcemento
El microcemento es un mortero de base cemento modificado con polímeros y áridos muy finos que se aplica a llana en capas de menos de un milímetro. El conjunto acabado ronda los dos o tres milímetros de espesor, lo que permite aplicarlo sobre azulejo, gres, terrazo, hormigón o pladur sin demoler nada.
Eso cambia por completo la ecuación de una reforma. Un baño convencional implica picar alicatado y solado, sacar escombro, rehacer, y entre diez días y tres semanas sin poder usarlo. Con microcemento se trabaja sobre lo existente, no hay contenedor en la calle y el plazo baja a cuatro o cinco días.
En Calafell tenemos mucha demanda de este acabado en segundas residencias y apartamentos turísticos, por dos motivos: la reforma encaja entre temporadas sin obra pesada en un edificio con vecinos, y el aspecto continuo en tonos arena o gris claro funciona muy bien con la luz mediterránea y con la estética de la zona.
Ahora bien, conviene decirlo con claridad: el microcemento no es un producto milagroso. Exige un soporte firme y estable, una ejecución cuidadosa por manos con experiencia y un sellado final correcto. Mal aplicado, se agrieta. Bien aplicado, dura muchos años sin mantenimiento.
Suelos de microcemento
Un suelo continuo elimina las juntas, y con ellas la línea visual que fragmenta el espacio. El resultado es que la estancia parece más amplia, sobre todo cuando se aplica el mismo tono en varias habitaciones seguidas y en la terraza.
Sobre pavimento cerámico existente el procedimiento es siempre el mismo: lijado mecánico para abrir el poro, imprimación de puente de adherencia, malla de fibra de vidrio embebida en la primera capa para absorber tensiones, y después las capas de acabado. La malla es lo que evita que las juntas del azulejo antiguo acaben marcándose por debajo.
- Aplicación sobre gres, terrazo u hormigón existente
- Malla de fibra de vidrio para evitar marcas de juntas
- Continuidad entre estancias sin cambios de nivel
- Sellado con poliuretano de alta resistencia al desgaste
Baños y zonas húmedas
Es la aplicación estrella en las viviendas de Calafell. Un baño de microcemento no tiene juntas de azulejo, que son precisamente donde se acumula la cal, el moho y la suciedad que nunca acaba de irse por mucho que se frote.
En platos de ducha y paredes de la zona húmeda aplicamos primero una lámina impermeabilizante líquida sobre el soporte, y solo después el microcemento. El sellado final se hace con dos o tres capas de barniz de poliuretano bicomponente, que cierra el poro y hace la superficie resistente al agua y a los productos de limpieza.
El resultado admite ducha de obra a ras de suelo, encimeras y bancadas del mismo material, y nichos integrados sin cortes ni remates de perfil.
- Impermeabilización previa de la zona de ducha
- Sellado con poliuretano bicomponente
- Platos de ducha y bancadas de obra sin juntas
- Superficie sin cal ni moho en las juntas
Paredes, cocinas y mobiliario
En las cocinas de Calafell el microcemento sustituye al frente de azulejo entre encimera y muebles altos, dejando un paño continuo mucho más fácil de limpiar. También revestimos encimeras, islas y frentes de mueble, aunque en superficies de trabajo intensivo recomendamos valorar bien el uso: el sellado protege, pero no es indestructible frente a cortes directos.
En paredes de salón y dormitorio funciona muy bien como pared protagonista, con la textura característica de llana que aporta profundidad. Si tu pared todavía tiene relieve rugoso, hay que eliminar el gotelé y alisarla antes, porque el microcemento copia cualquier irregularidad del soporte.
- Frentes de cocina continuos sin junta
- Encimeras, islas y bancadas revestidas
- Paredes decorativas con textura de llana
- Escaleras y peldaños sin perfiles ni cantos
Qué te aporta frente a una reforma convencional
Sin picar ni sacar escombro
Se aplica sobre el material existente. No hay contenedor en la calle ni ruido de martillo durante días.
Obra mucho más corta
Un baño se resuelve en cuatro o cinco días frente a las dos o tres semanas de una reforma tradicional.
Apenas roba espacio
Dos o tres milímetros de espesor. No hay que recrecer suelos ni tocar puertas.
Sin juntas que limpiar
Desaparecen los puntos donde se acumulan cal, moho y suciedad incrustada.
Amplía visualmente el espacio
La continuidad sin cortes hace que las estancias se perciban más grandes y ordenadas.
Muchos tonos y texturas
Desde acabados casi lisos hasta texturas marcadas de llana, en una carta de color muy amplia.
Impermeabilización garantizada
En zonas de ducha aplicamos lámina líquida antes del revestimiento. No confiamos solo en el sellado final.
Ejecución por aplicadores con oficio
El acabado depende por completo de la mano. No es un producto que admita improvisación.
Cómo se aplica el microcemento
Comprobación del soporte
Verificamos que el azulejo o el pavimento esté firme, sin piezas huecas ni humedades. Si algo se mueve, se repara antes.
Preparación y puente de adherencia
Lijado mecánico para abrir el poro, limpieza a fondo e imprimación específica según el material existente.
Capa base con malla
Aplicamos la primera capa embebiendo malla de fibra de vidrio, que reparte tensiones y evita fisuras y marcas de juntas.
Capas de acabado
Dos capas finas a llana con lijado intermedio, donde se define el color y la textura definitiva.
Sellado y curado
Dos o tres manos de barniz de poliuretano. Te indicamos cuándo puedes pisar y cuándo usar el agua con normalidad.
Cuánto cuesta el microcemento
Revestimiento de microcemento
Es el acabado con mayor coste por metro cuadrado de todos los que aplicamos, porque son muchas capas, materiales caros y mucha mano de obra especializada. Comparado con una reforma integral equivalente, en cambio, suele salir a cuenta al no haber demolición ni albañilería.
Factores que mueven el precio
- Superficie total: el precio por metro baja notablemente en obras grandes
- Tipo de soporte existente y preparación que requiere
- Zona húmeda o seca, ya que la ducha exige impermeabilización previa
- Número de encuentros, rincones, nichos y peldaños
- Textura y acabado elegidos, y tipo de sellado final
- Necesidad de alisar previamente paredes con relieve
Presupuesto cerrado por escrito
Comprobamos que el soporte esté firme, medimos las superficies y te enseñamos muestras reales de color y textura antes de cerrar nada.
Pedir presupuestoPreguntas frecuentes sobre microcemento
Sí, y es precisamente su principal ventaja. Requiere que el alicatado esté bien adherido —lo comprobamos golpeando pieza a pieza para detectar huecos—, un lijado mecánico que abra el poro, una imprimación de puente de adherencia específica para cerámica y una malla de fibra de vidrio en la capa base. Esa malla es la que impide que las juntas del azulejo antiguo se marquen con el tiempo. Si hay piezas sueltas o humedad, hay que resolverlo antes.
El microcemento en sí es poroso; lo que lo hace impermeable es el sellador de poliuretano que se aplica al final, en dos o tres manos. En zonas de ducha, además, nosotros aplicamos siempre una lámina impermeabilizante líquida sobre el soporte antes del revestimiento, para no depender únicamente del sellado superficial. Con ese doble sistema el baño es perfectamente estanco.
Puede rayarse, como cualquier superficie sellada, sobre todo por arrastre de arena bajo el calzado o por muebles sin fieltros. Las microfisuras aparecen casi siempre por dos causas: un soporte inestable que se mueve o una aplicación sin malla de refuerzo. Con soporte firme, malla en la capa base y sellado correcto, el comportamiento es muy bueno a largo plazo. Nunca aplicamos sobre suelos flotantes o soportes con movimiento.
Limpieza normal con agua y jabón neutro. Hay que evitar productos abrasivos, amoniaco, lejía concentrada y estropajos metálicos, que atacan el sellado. En zonas de mucho tránsito o en duchas de uso intenso conviene renovar la capa de sellador cada cinco o siete años, un trabajo rápido que no requiere volver a aplicar microcemento.
Son productos con propósitos distintos. El microcemento es un acabado decorativo de base cemento, de aspecto natural con textura de llana, pensado sobre todo para interiores de vivienda: baños, cocinas, salones. La resina epoxi es un sistema técnico de base plástica, con acabado más plano y brillante, orientado a resistencia química y tránsito rodado en garajes, talleres y naves. Para un baño de diseño, microcemento. Para un garaje donde entra el coche, epoxi.
Entre cuatro y seis días laborables para un baño completo, contando preparación, impermeabilización, capas de microcemento con sus lijados intermedios y sellado. Después hay que respetar el curado del sellador: se puede pisar a las 24 horas, pero conviene esperar entre cinco y siete días antes de usar la ducha con normalidad para que el poliuretano alcance su dureza final.
Para un garaje donde entra el coche es mejor un pavimento de resina epoxi para garajes, que resiste mejor la abrasión de los neumáticos y los derrames de aceite. El microcemento es un acabado decorativo pensado sobre todo para interiores de vivienda: baños, cocinas, salones y comercios. Si dudas entre uno y otro, en la visita te explicamos las diferencias según el uso.
Bien aplicado y con un sellado correcto, un suelo o pared de microcemento aguanta muchos años en perfecto estado. La clave está en la ejecución: soporte firme, malla de refuerzo en la capa base y dos o tres manos de sellador de poliuretano. En zonas de mucho uso conviene renovar solo la capa de sellado cada cinco o siete años, un trabajo rápido que no exige rehacer el revestimiento.
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